abril 23, 2026
Podríamos llenar el Teatro Lope de Vega de Madrid con los 1.413 usuarios únicos que han visitado hasta la fecha la publicación Sahel, una cartografía de sus crisis en la web de Sonda Internacional. Es una pieza que publicamos el 12 de noviembre de 2025 sobre el impresionante trabajo realizado por Pablo Tosco en esa región a lo largo de veinte años.
1.413 usuarios.
¿Son muchos o son pocos?
Son pocos, muy pocos, prácticamente nada para una publicación online.
Al publicar ese relato audiovisual sobre el trabajo de Pablo, elaborado con tanto esmero, procedimos a partir la pieza en pedacitos, como toca hacer hoy en día. Los reels resultantes han sido reproducidos hasta la fecha 182.879 veces entre Instagram, TikTok y Youtube: equivale al número aproximado de personas que asiste al festival de Glastonbury, en el Reino Unido. Una cifra relevante para una audiencia como la nuestra.
Esto significa que por cada persona que ha accedido al trabajo completo, 129 han visto alguno de sus fragmentos. ¿Qué hacemos con este dato? No lo sabemos. Somos periodistas. Todo lo que viene después —cómo circula una historia, cómo se consume, cómo se sostiene— queda en gran medida fuera de nuestro alcance.
Hacer periodismo en profundidad siempre ha exigido tiempo, recursos y una cierta obstinación. Hoy, además, exige moverse en un terreno inestable. Los canales cambian, las reglas se reescriben constantemente y la atención se fragmenta hasta extremos difíciles de imaginar hace solo unos años.
En Sonda Internacional nos interesa cómo la crisis climática y la forma en la que nos relacionamos con el entorno condicionan decisiones, fuerzan desplazamientos, agravan conflictos o transforman comunidades enteras. En esa intersección entre clima, migraciones y conflicto se están definiendo algunas de las historias más urgentes de nuestro tiempo.
Contarlas bien no es rápido ni sencillo. Implica investigar, conocer el contexto, encontrar financiación, preparar cada viaje, trabajar sobre el terreno y dedicar tiempo a la edición. Implica, en definitiva, asumir un proceso largo que no admite atajos si lo que se busca es rigor, calidad y profundidad.
Lo que sí ha cambiado radicalmente es todo lo que viene después.
Durante años, el destino natural de un reportaje era la web o el papel. Hoy gran parte de la conversación ocurre en plataformas diseñadas para no detenerse. Cada historia tiene que adaptarse a múltiples formatos y ritmos: versiones para web y móvil, piezas audiovisuales, fragmentos que puedan circular en redes, reels que traducen el contenido a otros códigos.
El resultado es evidente: hacer un reportaje implica hoy mucho más trabajo que antes. Y todo ello en un contexto en el que, paradójicamente, cada vez es más difícil conseguir que alguien se detenga a mirar con calma.
¿Cómo lograr que alguien se pare a ver el trabajo completo? No lo sabemos. ¿Falta tiempo, interés, sobra información, todo a la vez? Tampoco lo sabemos. Las reacciones a los reels sugieren que las historias interesan. Pero la velocidad a la que se consumen y la dinámica de las plataformas —diseñadas para retener, no para dejar salir— parecen jugar en contra.
En este entorno, ¿cómo obtener la financiación necesaria para producir el trabajo que hacemos? Nos encantaría saberlo. Nos sostenemos con donaciones y todo lo que publicamos es de libre acceso. Convencer a alguien de que apoye económicamente un trabajo que muchas veces ni siquiera ha visto completo es cada vez más difícil.
El escenario no es alentador. ¿Por qué seguimos?
Frente a la velocidad y la saturación, creemos en los trabajos que aporten contexto, que conecten elementos que a menudo se presentan de forma aislada, que ayuden a comprender en lugar de simplemente consumir. Historias que no buscan imponerse por el impacto inmediato, sino permanecer.
Ahí es donde Sonda Internacional sitúa su trabajo. La respuesta que recibimos en las conferencias y eventos en los que participamos, cuando conocemos a quienes siguen nuestro trabajo, nos anima a seguir haciendo lo que hacemos.
Desde el principio, este pequeño medio de comunicación ha apostado por un periodismo independiente, centrado en la profundidad y en la mirada. Un periodismo que asume la complejidad porque hay historias que solo pueden contarse si se les dedica el tiempo que requieren.
Mantener esa forma de trabajar no es sencillo. No responde a la lógica dominante ni a los tiempos de la industria. Pero sí responde a una convicción: la de que entender el mundo en el que vivimos sigue siendo imprescindible. Y eso solo es posible con apoyo.
Tal vez sea necesario asumir que el público al que podemos llegar no es mayoritario, pero se trata de una maravillosa minoría activa capaz de impulsar el cambio social, como diría Serge Moscovici.
Cada persona que decide hacerse socia, cada donación, cada gesto de confianza permite que proyectos como Sonda sigan adelante. Permite seguir viajando a terreno, investigando, trabajando con comunidades que están en primera línea de procesos vinculados a los cambios en el clima, las migraciones y los conflictos.
Entender el mundo exige tiempo, y cada vez hay menos espacio para él. Por eso apoyar el periodismo independiente no es solo sostener un medio. Es apostar por una manera de mirar.
Queremos mandar un saludo a quienes seguís el trabajo que hacemos y todo nuestro agradecimiento a nuestros socios, socias, mecenas, y a todas las personas que apoyaron nuestro crowdfunding.
Si aún no lo has hecho -–o lo has hecho pero quieres dar aún más impulso a nuestro trabajo–, puedes apoyarnos donando cualquier cantidad de forma muy sencilla en nuestra web, ya sea convirtiéndote en socio/a mensual o anual, o realizando una donación puntual. Cualquier aportación cuenta mucho más de lo que imaginas.
A continuación hacemos el ejercicio de transparencia que nos corresponde.
TRANSPARENCIA
Somos un medio de comunicación sin ánimo de lucro, constituido como asociación. Nuestra principal vía de ingresos son las donaciones, a las que ocasionalmente se suman becas para la realización de proyectos o ingresos puntuales por la cesión de licencias. Este modelo condiciona directamente lo que podemos hacer y cómo lo hacemos.
INGRESOS
En 2025 Sonda ingresó un total de 51.927,00€ brutos: la mayor cifra de nuestra historia, aunque sigue siendo muy inferior al presupuesto necesario para gestionar un pequeño medio de comunicación. El incremento respecto a años anteriores se debe principalmente al crowdfunding lanzado a finales de 2024 y finalizado a comienzos de 2025, en el que 301 personas y entidades aportaron 28.159,00€.
A esta cantidad se sumaron 23.568,00€ en donaciones directas de nuestros socios, socias y mecenas a través de la web, y 200,00€ procedentes de la venta de una licencia para la publicación de uno de nuestros reportajes en un medio internacional.
GASTOS
En 2025 los gastos ascendieron a 28.564,73€. De esta cantidad, 10.905,85€ corresponden a producción en terreno; 8.692,50€ a colaboraciones de los y las periodistas; 3.187,97€ a comisiones de las plataformas de crowdfunding y gestión de donaciones directas; 2.421,58€ a aplicaciones necesarias para el flujo de trabajo; 1.282,60€ a servidores web; 1.271,27€ a marketing; y 802,96€ a gestoría.
¿Por qué esta diferencia entre ingresos y gastos? El motivo es que parte de los proyectos presupuestados en el crowdfunding están aún en proceso de producción, sin que hayamos realizado aún todos los viajes al terreno, la parte que, para un medio como el nuestro, representa un desembolso mayor. Son trabajos como este, que nos acerca a las consecuencias de la extracción de litio en el norte de Argentina; o comparativas como estas, que nos ayudan a entender con una mirada a vista de pájaro cómo se han transformado distintos paisajes del planeta a lo largo de los meses o los años.
Seguiremos explorando el mundo y la relación entre el ser humano y el entorno, y te lo contaremos en web, pero también en reels. Porque, como el propio planeta, el periodismo se está transformando.
Si nos quieres ayudar a crecer, puedes ayudarnos con una donación aquí o difundiendo nuestro trabajo.
¡Muchas gracias por tu tiempo y apoyo!
El equipo de Sonda Internacional