marzo 10, 2026
Estas dos imágenes satelitales, captadas el 14 de octubre de 2023 y el 31 de octubre de 2025, respectivamente muestran la magnitud de los daños causados en la localidad costera de Black River, en el suroeste de Jamaica, tras el paso del huracán Melissa, uno de los más potentes jamás registrados en la cuenca atlántica.
El huracán, de categoría 5, tocó tierra en Jamaica el 28 de octubre, azotando el suroeste de la isla con vientos máximos sostenidos estimados de 295 km/h, según el Centro de Huracanes de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica.
Al menos 45 personas fallecieron en Jamaica a causa del huracán, que afectó directamente a unos 90.000 hogares y destruyó más de 100.000 edificios. Solo en las comunidades de Black River, la capital de la parroquia de Santa Isabel, se identificaron el pasado octubre aproximadamente 314 edificios destruidos y más de 1100 dañados.
Black River fue una de las zonas más afectadas por el paso del huracán Melissa. Como muestra la imagen superior, las viviendas y los negocios quedaron reducidos a escombros y los coches fueron arrastrados por la fuerza de los vientos y las inundaciones.
El huracán dejó casi cinco millones de toneladas métricas de residuos en toda Jamaica. Causó graves daños a la red eléctrica y al sector agrícola, contaminó fuentes de agua e interrumpió el suministro de alimentos. El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) estimó inicialmente que los daños causados por el huracán ascendían al 30 % del producto interior bruto. Cuba y Haití también se vieron afectados por el huracán Melissa tras su paso por Jamaica.
Las islas del Caribe son extremadamente vulnerables a la intensificación de los fenómenos climáticos, dada su ubicación y la exposición de sus comunidades costeras. Al igual que otras naciones insulares, los habitantes del Caribe han contribuido de forma marginal a las emisiones globales de CO2, pero se encuentran en primera línea de la crisis climática.
Créditos:
2024: Google Airbus
2025: NOAA de EE. UU.